Cuando decidí ser profesora, muchas personas me preguntaban el porqué precisamente esa carrera,en la que  casi no hay trabajo, ni buenos salarios  y está muy poco valorada, bueno, es un poco triste pensar que uno debe estudiar una carrera por el dinero o por las salidas profesionales que tenga, yo sin embargo me guio por algo llamado vocación pero  yo me pregunto ¿dónde está la vocación de todos ellos  a la hora de tomar estas decisiones?

A todas esas personas que no entienden el porqué de ésta profesión me gustaría exponerles unas cuantas razones por las que quiero que este sea mi futuro trabajo, simplemente porque:

  • Quiero un trabajo con un ambiente alegre, bonito y que me aporte felicidad, en el que se pueda bailar, disfrazarse, pintar, cantar, jugar  pero que  a la vez, también este prohibido las peleas, la violencia, los malos días con los compañeros, los enfados …
  • Quiero un trabajo por el que cada día  al empezar tenga muchas sonrisas dándome los buenos días, pequeñas personitas esperandome cada mañana para jugar, cantar, aprender …
  • Porque quiero ser parte de grandes comienzos, de la formacion y la educacion de cada niño.
  • Porque prefiero mancharme de pintura, plastilina que apilar papeles y papeles encima de una mesa.
  • Porque quiero formar parte de la educación de cada niño, sin importarme la de tonterías que tenga que hacer, los cuentos que tenga que leer, el número de veces que tenga que cantar una canción …
  • Porque hace falta una buena educación, en valores, en cambio de conciencias, de actitudes…
  • Porque quiero que cambien ciertos aspectos como el de la igualdad en la educación, la metodología,  el valor de enfrentarse a todas las adversidades que surgan día a día, la capacidad e iniciativa docente…
  • Porque en esta profesión, hace falta personas que tengan vocación, que sean capaces de ponerse en el lugar del alumno, que estén motivadas, que tengan una sonrisa para cada momento malo, que tengan la capacidad de reciclarse, de aprender metodologías nuevas que ayuden y faciliten el aprendizaje.

Porque pensando llegué a una conclusión: Un profesor no trabaja con máquinas,, sinó que trabaja con lo mejor que existe en este mundo, con seres humanos, que serán el futuro de una sociedad y para mí eso es lo más importante.

La mayor recompensa de ser profesor no está en las vacaciones que tienes, ni en el dinero que ganas, si no en el papel importante que tenemos  en la formación de personas que más adelante entrarán a formar parte de nuestra sociedad.

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