BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS

Deja un comentario

Érase una vez una hermosa reina que deseaba ardientemente la llegada de una  niña. Un día que se encontraba sentada junto a la ventana en su aro de ébano, se  picó el dedo con la aguja, y pequeñas gotas de sangre cayeron sobre la nieve  acumulada en el antepecho de la ventana. La reina contempló el contraste de la sangre roja sobre la nieve blanca y suspiró.
– ¡Cómo quisiera tener una hija  que tuviera la piel tan blanca como la nieve, los labios rojos como la sangre y el cabello negro como el ébano!
Poco tiempo después, Más

CAPERUCITA ROJA

Deja un comentario

CAPERUCITA ROJA

Y AQUI OS DEJO EL CUENTO INFANTIL DE LA CAPERUCITA ROJA, ESPERO QUE LO DISFRUTEIS:

HANSEL Y GRETEL

2 comentarios

HANSEL Y GRETEL

Allá a lo lejos, en una choza próxima al bosque vivía un leñador con su esposa y sus dos hijos: Hansel y Gretel. El hombre era muy pobre. Tanto, que aún en las épocas en que ganaba más dinero apenas si alcanzaba para comer. Pero un buen día no les quedó ni una moneda para comprar comida ni un poquito de harina para hacer pan. “Nuestros hijos morirán de hambre”, se lamentó el pobre esa noche. “Solo hay un remedio -dijo la mamá llorando-. Tenemos que dejarlos en el bosque, cerca del palacio del rey. Alguna persona de la corte los recogerá y cuidará”. Hansel y Gretel, que no se habían podido dormir de hambre, oyeron la conversación.

Gretel se echó a llorar, pero Hansel la consoló así: “No temas. Tengo un plan para encontrar el camino de regreso. Prefiero pasar hambre aquí a vivir con lujos entre desconocidos”. Al día siguiente la mamá los despertó temprano.

“Tenemos que ir al bosque a buscar frutas y huevos -les dijo-; de lo contrario, no tendremos que comer”. Hansel, que había encontrado un trozo de pan duro en un rincón, se quedó un poco atrás para ir sembrando trocitos por el camino.

Cuando llegaron a un claro próximo al palacio, Más

CUENTOS INFANTILES- LOS TRES CERDITOS Y EL LOBO FEROZ

Deja un comentario

LOS TRES CERDITOS Y EL LOBO

En el corazón del bosque vivían tres cochinitos que eran hermanos. El lobo feroz siempre andaba persiguiéndoles para comérselos. Para escapar del lobo feroz, los cochinitos decidieron hacerse una casa. El pequeño la hizo de paja, para acabar antes y poder irse a jugar. El mediano construyó una casita de madera. Al ver que su hermano pequeño había terminado ya, se dio prisa para irse a jugar con él. El mayor trabajaba en su casa de ladrillo. – Ya veréis lo que hace el lobo feroz con vuestras casas- riñó a sus hermanos mientras éstos se lo pasaban en grande  y cantaban su canción:

¿ Quien teme al lobo feroz, al lobo, al lobo? ¿ Quien teme al lobo feroz…?

El lobo feroz salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo feroz sopló y sopló y la casita de paja derrumbó. El lobo feroz persiguió también al cerdito por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo feroz sopló y sopló y la casita de madera derribó. A pesar de un intento del lobo de engañarles disfrazandose de oveja.

Los dos cerditos salieron pitando de allí. Casi sin aliento, con el lobo feroz pegado a sus talones, llegaron a la casa del hermano mayor. Los tres se metieron dentro y cerraron bien todas las puertas y ventanas. El lobo feroz se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por el que entrar. Con una escalera larguísima trepó hasta el tejado, para colarse por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua. El lobo feroz comilón descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se escaldó. Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.